Cuidado con las letras chiquitas!

Miércoles, Enero 11, 2012

Josefa había salido muy temprano de su casa rumbo a su oficina. Esa mañana era muy especial para ella, sobre todo que estrenaba auto nuevo. Momentos después, su alegría se tornó tragedia, pues un individuo distraído se había cruzado la luz roja y se estampó en contra de la joven hispana, provocándole serias heridas en todo su cuerpo.

Lo peor de todo en este accidente, es que el sujeto que golpeó el auto de la joven hispana manejaba sin un seguro. La pregunta obligada es ¿quién pagará los gastos médicos de la joven y de dónde sacará dinero para pagar sus deudas?

Casos como esto suceden constantemente en Nueva York, en donde muchas personas conducen sin un seguro contra accidente. Sin embargo, lo peor de todo esto es que la persona que si cuenta con un seguro, nunca se preocupó por proteger su vida en caso de que la otra persona no cuente con uno.

Pero volvamos al caso de Josefa. En teoría, el seguro de la joven la debiera protegerla, pero los puntos del acuerdo señalan que la protección es sólo para terceras personas y nunca aseguró su vida.

Lo ideal es que cuando usted contrate un seguro contra accidentes, exíjale a su agente que usted desea ser incluido en caso de verse involucrado en un accidente. Esto es no sólo para que se proteja en caso de que la otra persona involucrada en el choque no cuente con un seguro o simplemente se vea imposibilitado de trabajar. El seguro le ayudará con sus gastos más inmediatos.

Sin embargo, en esta recomendación es muy probable que usted piense que tiene que pagar cientos de dólares de más. En efecto, usted deberá hacer un pago adicional para que lo aseguren en la póliza, pero el pago es muy mínimo y no deberá pasar de unos 30 dólares adicionales en su pago mensual.

Recuerde que uno pone y Dios dispone y en eso de la manejada, uno no sabe lo que le depara el destino en el momento de agarrar las autopistas. Por eso le recomiendo que verifique su seguro y haga los ajustes necesarios. Usted puede llamar con un agente de seguro y exigirle los ajustes. Ellos no deberán negarse, pues al final, usted es la persona que está solicitando un seguro.